En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que hacía prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro,sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre. En esta sala el rey les hacía formar un círculo y les decía entonces... "Ustedes pueden elegir entre morir atravesados por las flechas de mis arqueros o pasar por esa puerta misteriosa".
Todos elegían ser muertos por los arqueros. Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo sirvió al rey se dirigió al soberano y le dijo...
- Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?,- y le responde el rey: Dime soldado.
- ¿Qué había detrás de la horrorosa puerta?.
- Ve y mira tú mismo.- respondió el rey.
El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente... y, finalmente, descubrió sorprendido que la puerta se abrió sobre un camino que conducía a la libertad. El soldado admirado sólo miro a su rey que le decía...
- Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir que arriesgasrse a abrir esta puerta.
No sabia de que hablar hoy, y me ha gustado el cuento , con todo lo que tengo que hacer...y buscando cuentos.
"Cada uno de nosotros tiene un día, más o menos triste, más o menos lejano, en que, por fin, debe aceptar que es un hombre."
Me ha gustado mucho el cuento, pero sin duda, lo que más me ha gustado de todo, es que por fin has reconocido que eres un hombre. Mi más sincera enhorabuena caballerete!
ResponderEliminarComo que caballerete? soy una dama, pero conociendo tu cerrada mente, debería haber puesto, hombre/mujer.
ResponderEliminarTu mágico, pequeño y fantastico Rnr
me guuuusta mucho
ResponderEliminarpero vaya panda de pringaos no? yo hubiera entrado xD O quizás no, si había que andar mucho...
Tú con lo perra que eres le dirias: porfavor máteme de una vez que quiero descansar¡¡
ResponderEliminarAy pobre Al...